TEATRO ESLAVA: LA HIJA DEL TENIENTE CEUTÍ
En una entrevista que le hacen hoy en el País de las maravillas, Pipi va de víctima, utilizando la técnica del ventilador poniendo a todos a caldo, a los de fuera y a los de dentro de su partido, lo más suave que dice es que son todos unos machistas.
A Psacheco le da un trato especial y no se anda por las ramas llamándole "un ser despreciable".
¡Toma ya! ¡ahí va eso!.
Esto se empieza a poner intetresante, mientras tanto le empiezan a salir líos por todos lados, como el de las entradas que regaló a miembros de su partido afines a ella, para la fiesta de la bulería.
